Haz de tu vida una historia digna de ser contada

«Hazlo desde el corazón»

Hace tiempo que incorporé esta frase a mi vida, en mi trabajo, en mis conferencias, casi como un mantra y me permito compartirla contigo no sin confesarte que lo hago con cierta satisfacción ya que encierra, lo que yo considero que es el núcleo central de mi sentir y de mi pensamiento y como quien comparte un hermoso e íntimo regalo, la pongo a tu disposición con toda mi ilusión.

¿Qué quiero decir cuando te animo a hacer de tu vida una historia digna de ser contada?

En primer lugar quiero aclarar una cosa, hacer de tu vida una historia digna de ser contada, no significa que tengas que ser el nuevo Napoleón, ni que esa historia tenga que ser conocida y aplaudida por las masas. Significa que debe ser digna de ser contada para que tú mismo la escuches y te sientas orgulloso de ella. Aparentemente, ninguno de nosotros somos hacedores de grandes gestas dignas de relatar en libros de los libros de historia, pero, en realidad, todos somos héroes anónimos, héroes sin capa, si me permites la expresión. Todos hemos hecho y hacemos, a diario, actos de gran heroicidad, nos levantamos a horas intempestivas, somos capaces de trabajar por nuestras familias, los que tenéis hijos, lucháis por sacarlos adelante y por ellos aguantáis circunstancias que, de otra manera, jamás aguantaríais. Nos caemos y volvemos a levantarnos, enfermamos y enfrentamos la enfermedad… ¿Acaso todo eso, no son actos que denotan una gran heroicidad?

Quiero que pienses lo siguiente, todos estos actos deben servirte para demostrarte que puedes, todos podemos. Ten la certeza de que podemos porque tenemos el poder y porque ya lo has hecho otras veces. Cada vez que te enfrentes a un proyecto, recuerda que ya eres un héroe, que ya has vencido obstáculos en otros momentos de tu vida. Incorpora esa certeza a tu repertorio de recursos vitales y repite dentro de tu cabeza:

“soy capaz de hacer esto, sé que soy capaz porque una vez me demostré a mí mismo haciendo X que puedo hacer lo que me proponga.”

Piensa lo siguiente, ¿por qué no tenemos la vida que realmente queremos? ¿Qué es lo que nos lo impide? A poco que indaguemos siempre llegaremos a la misma conclusión: LA INACCIÓN.

Esta inacción, una veces estará provocada por el miedo, otras veces por la falta de enfoque, por el exceso de análisis, la falta de inquietudes o el “día a día”.

¿Y si fuéramos capaces de “quitar” el miedo del lugar central que ocupa en nuestras vidas y poner en su lugar, nuestro GRAN SUEÑO? Debemos pensar que no es solo el miedo el que nos frena, quizá nos frena el juicio (a veces inconsciente) de que no podemos hacer nada para cumplir con nuestro sueño, bien porque pensamos que no es realista, bien porque pensamos que no contamos con los medios/capacidades para conseguirlo. Esta evaluación negativa, nos llevaría a la parálisis o incluso al abandono.

Vamos a hacer uso de otra afirmación que una vez leí:

“HAZLO, SI TE DA MIEDO HAZLO CON MIEDO”

Muchas personas de éxito, por no decir todas, afirman que la clave de su éxito, no fue la ausencia de miedo, fue la acción constante a pesar del miedo. Y ahí reside, bajo mi punto de vista, la clave. Que el miedo, el dolor, la alegría, la crisis o cualquier “excusa” que se te pueda ocurrir, sean solo circunstancias que nos acompañan pero no nos frenen en la acción.

Hazlo con miedo, hazlo con pena, hazlo con vergüenza, hazlo con alegría… pero ¡hazlo!

Si hacer de nuestra vida una historia digna de ser contada, significa que vivimos la vida tal cual la queremos vivir, una vez que identificamos nuestro GRAN SUEÑO y nos consagramos a vivir desde él, aquí tenemos la primera idea que debemos tener clara: el GRAN SUEÑO, no es una meta sino un camino. Viktor Frankl habla de “el sentido de la vida” para referirse a este gran sueño y a vivir según él.

Mi propuesta es, entonces, que vivamos la vida desde nuestro GRAN SUEÑO. Es decir, que cada día, hagamos lo que hagamos, estemos dentro de la senda que marca eso que tiene que guiarnos y que le da sentido a la vida. Para ello, lo primero que tenemos que hacer es identificar nuestro GRAN SUEÑO, en segundo lugar, debemos tomar la decisión de cumplirlo y, en tercer lugar, debemos hacer lo que debamos hacer para alcanzar esa vida.

Una vez hayamos alcanzado esa senda, deberemos recorrerla el resto de nuestra vida, siempre con la actitud atenta a los dictados de nuestro corazón ya que, como vamos a ver, es ahí donde reside nuestro GRAN SUEÑO.

6 comentarios en «Haz de tu vida una historia digna de ser contada»

  1. Un gran artículo David. Como siempre, es un auténtico placer leerte y tomar nota de tus consejos. Personalmente, me siento muy identificado. Pero afortunadamente, ya estoy en esa tercera fase, ya que hace un par de años identifiqué mi gran sueño, tomé la decisión de cumplirlo, y desde entonces, estoy haciendo lo que tengo que hacer para alcanzar esa vida que quiero.

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